Nuestros padres

Hoy decidí quedarme en el centro de la ciudad y comer en algún punto cercano a la oficina, esto porque tenía varios pendientes que terminar. Como suele ocurrir en estos casos, terminé en un Burger King.

Estaba esperando a que me entregaran mi orden, cuando vi llegar a una pareja con un niño (su hijo a todas luces) de unos seis años de edad. Ellos pidieron y esperaron cerca de mí. Después de un buen rato les entregaron su único paquete: una cajita feliz. Ellos tomaron la comida y se perdieron de mi vista.

Me hubiera gustado entender bien lo que ocurrió, pero creo conocer la respuesta.

Hace ya un buen tiempo escribí un cuento que se llama “Un corazón para mi madre”, que terminó en un drama, pero cuya idea original estaba basada en algo similar a lo que vi el día de hoy.

En estos casos me pregunto cuántas veces mi madre dejó pasar cosas con tal de que a nosotros no nos faltara nada. Cuando se es niño, es difícil darse cuenta. Aún no soy padre, pero me imagino que cuando llegue mi turno lo haré sin pensarlo dos veces.

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