Cambio de paradigma

Hoy en la mañana publiqué lo siguiente en mi cuenta en twitter:

 

No sé ustedes, pero siento que este Lunes es más estresante que otros.

 

Vaya que sí fue estresante. Me recibieron una buena cantidad de correos, que pude sortear sin inconvenientes. Atender el teléfono -llamadas locales y de un cliente externo-, problemas con los servidores, con el proyecto, no alcancé café hasta muy entrada la mañana y, por si esto fuera poco, que si la lista de pendientes, que las correcciones al proyecto, que el plan de trabajo, las fechas, etc. Cuando marcaban las 3:30pm, sentí que la cabeza me estallaría en mil pedazos.

Hora de otra taza de café.

Logré llegar a salvo hasta las 5pm, cuando recibí un email que contenía algo así como: “tengo muy malas noticias, necesitamos hablar”.

Tras liberarme del pendiente en curso, le marcamos al jefe y nos dijo prácticamente lo siguiente:

 

…reconozco que ustedes no tuvieron toda la culpa, la verdad es que nunca logramos hacer que los usuarios participaran con nosotros, y tampoco quiero ser grosero con ustedes, pero el proyecto se cancela y con él todos los proyectos siguientes, les dije que este proyecto era muy importante y ahora todo desarrollo se verá enormemente afectado por esto…

 

Es decir, me hizo sentir como Judas Iscariote.

Para los que no lo crean, he ahí una prueba fehaciente de que un grupo de usuarios inconformes y una mala planeación del proyecto, pueden echar todo abajo.

Dejando de lado la terrible noticia, esto significa que es muy probable que mi vida de un giro de ciento ochenta grados. Resulta gracioso, porque apenas hoy en la mañana publicaba un artículo sobre lo que uno tiene que hacer para desarrollar un proyecto de superación personal, y ahora me veo en la necesidad de diseñar uno nuevo. Quien sabe, tal vez escribía para mi.

Para ser sincero, ya esperaba algo así, pero no imaginé que fuera tan pronto. Llevan cerrando proyectos desde hace más de dos años, ya me había tocado en un par de ocasiones, pero entonces había una nueva área a la que recurrir. Pero ahora que cierran todas las áreas de desarrollo, no creo que haya mucha alternativa. Creo que mis días en ese puesto ya están contados.

Tratando de ver el lado positivo del asunto, podría ser esta la oportunidad que necesito.

Hace poco veía un episodio de “Los Simpson” en donde Homero decide arrojarse de un edificio, en el cual hay una enorme cola para poder brincar, todo muy ordenado. Cuando por fin llega a la orilla, tiene duda y entre lo que dialogaba para saber que hacer, el que seguía en la cola lo empuja, desesperado. Homero se salva y sigue con su desastrosa vida.

El punto es que, muchas veces llegamos a un punto en nuestras vidas donde sabemos lo que queremos y lo que tenemos que hacer, pero esto resulta tan difícil que tenemos dudas. Entonces llega algo que nos da ese empujoncito que necesitamos para salir adelante.

Quiero pensar que las cosas no están tan mal, pero por si acaso, hoy me acostaré a dormir un poco más temprano y mañana tomaré una decisión.

2 thoughts on “Cambio de paradigma

  1. Hay que platicarlo mi estimado, podemos salir adelante, tienes con que, eso es indudable.

    Espero, es mas, estoy seguro, que todo cambio que venga, por mas negativo que sea, al final terminará dejandote en un camino aun mejor que el que actualmente recorres.

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