3 caminos

En esta vida existen, básicamente, 3 caminos que un hombre puede seguir durante el transcurso de su vida: el primero es el de la indiferencia, el segundo es el de la aceptación y el tercero es el del guerrero.

En el camino de la indiferencia, encontraremos a aquellas personas que no se han dejado convencer por nada ni nadie, y que no están interesadas en satisfacer ni sus deseos ni los de nadie. Son aquellas que flotan a la deriva. No son felices y tampoco son infelices. Su vida pasa como una brisa de verano: cálida, sin prisas ni preocupaciones.

El camino de la aceptación, conocido por algunos como el camino directo a la felicidad y por otros como el camino de la resignación; es el único que nos ofrece un pasaje directo hacia la armonía espiritual. Es un camino sencillo de recorrer, aunque muy difícil de encontrar. Seguir este camino es la mejor forma de encontrar la paz emocional y la alegría en el corazón.

El camino del guerrero es el único que ofrece una verdadera autosatisfacción. Es el único que ofrece una felicidad absoluta, gloria y exaltación. Es el camino más difícil de andar. Está lleno de pesares, tristeza, dolor, hambre y muchas otras tantas penas más. Recorrer este camino es un reto que solo un guerrero es capaz de afrontar, premiándole con los frutos más nobles que la vida le pueda dar.

Ninguno de los tres caminos es mejor que el anterior, puesto que esta decisión es personal. Está en nosotros el decidirlo, ya que nuestra existencia estará marcada por el camino que optemos por seguir.

Por ejemplo, me gusta conciderarme como un guerrero que ha ganado tantas batallas como las ha perdido. Que está siempre en constante búsqueda de su camino y que, aunque lo ha perdido mcuhas veces, siempre encuentra la forma de hallarle y seguirle. Un guerrero que ha cometido equivocaciones terribles, que ha comprometido la paz en su corazón miles de veces, que ha matado la confianza y ultrajado el corazón de muchas personas a su lado; pero que es capaz de levantarse y seguir luchando de nuevo, blandiendo su espada en lo alto, gritando a todo pulmón que hallará del camino de nuevo y su gloria será tan grande cuando llegue a su destino, que le colmará el corazón y se derramará sobre las personas que le han seguido.

Por tanto, mi camino es el tercero. El camino del guerrero, y habré de seguirle dia y noche, hasta obtener los manjares que la vida tiene para mí.

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Comments (2)

Se le admira compadre, en muchos aspectos y este es uno de ellos.

Si tuviera 11 años menos y las cosas de mi vida no hubiesen sido como fueron, seguramente seguiría el camino del guerrero al igual que tu.

Sin embargo no es así, y el que fue guerrero alguna vez aprendió que hay batallas demasiado difíciles.

Llámese cobardía, indiferencia, o como sea, pero el bien conocido (y sobre valuado) valemadrismo ha sido y será el camino de mi vida.

Saludos!

Estoy muy de acuerdo con tu opinión y es admirable que escogas el 3ro, casi nadie, es capaz de tomarlo y seguir, algunos se arrepienten en el camino pero entiendo que luchar, aunque sea dificil, es lo que mejor satisfacción da. Voy muy de acuerdo con tu elección. me alegra que otra persona tambien piense lo mismo

Saludos Liz

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