Cuentos Fúnebres

Mika en el poso de los deseos

Written by Eduardo Ferrón · 55 sec read >

Mika desperto y miro hacia el cielo. Fue extraña la sensacion al descubrir que sus ojos no encontraban las nubes que antaño adoraba. Tampoco encontro el Sol, las aves, y mucho menos pudo sentir la brisa fresca de primavera y los rayos de sol que acariciaban su rostro y hacian danzar sus cabellos. Ya no estaban la risa y murmullo de las aves y el ir y venir de las mariposas. Ya no quedaba nada. Todo parecia parte de un sueño. Ya no podia recordar si alguna vez existio o lo vivio mientras dormia, lo cierto es que cuando lo recordaba, aun podia sentir el aroma de las flores y la libertad que sentia cuando corria y disfrutaba del viento y del placer de vivir. Pero vida es lo que le hacia falta. Libertad, era algo que apenas y podia definir ahora. Hacia tanto que estaba encerrada en este lugar que no podia recordar como fue que llego aqui. Incluso llego a pensar que siempre estuvo aqui y que todos esos recuerdos no eran mas que sueños. Era de lo mas extraño, pero no podia recordar quien era. Nunca habia visto otra cosa como ella, o no podia recordar si alguna vez existio, pero ciertamente que algo habia sucedido y desesperada trataba de recordar que la habia llevado a semejante lugar. Otras veces simplemente lloraba. Lloraba tanto que agotada caia en uno de los sueños mas profundos y maravillosos que habia tenido. Habia decidido desde hace mucho que lo suyo era soñar.

continuara…

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Written by Eduardo Ferrón
Desarrollo software, tomo fotografías y escribo pequeñas mentiras. En este sitio publico algunas de ellas y platico sobre mis muchos libros que algún día terminaré y publicaré. Profile

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Eduardo Ferrón in Cuentos Fúnebres
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Eduardo Ferrón in Cuentos Fúnebres
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6 Replies to “Mika en el poso de los deseos”

  1. A este paso no tardará mucho en aparecer la primera recopilación de los Cuentos Fúnebres. Estaré pendiente en la bahía del pirata.

  2. Vale. Lo admito. Me has impresionado. Creo que ya sabes lo que me gusta jugar con la muerte y con los sueños…, y creo que tú lo has hecho perfecto en este cuento.

    Un beso ♠.

  3. Vale, lo admito, acabo de darme cuenta de que eres un chico. Asi que cambio lo del beso por un abrazo. ^^

    PD: Me he tomado la libertad de añadir a mis Bocatto di Cardinali.

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