Preparando mi siguiente proyecto

He de confesar que escribir el cuento anterior (“Caminando entre muertos”) ha sido todo un reto. Parecía una tarea sencilla, pero es el primer cuento en el que he invertido mucho tiempo. En total habré tenido que utilizar unas veinticuatro horas no continuas entre la redacción, edición, revisión y todos los otros “siones” que involucran la publicación de una historia. Lo disfruté de inicio a fin.

En el transcurso de los últimos cuatro años he acumulado documentos que bien valdrían para escribir varios libros, tal vez unos quince, y sin embargo están ahí, olvidados en un rincón de mi computadora. Creo que como la mayoría de los escritores novicios sin instrucción en las técnicas, me he dejado llevar muchas veces por la emoción y he comenzado cosas que luego ya ni sé como puedo terminar.

Sin embargo, estos últimos días me he sentido muy animado, cada vez me convenzo un poco más de que esta es probablemente mi vocación. Con esto no quiero decir que no disfruto el desarrollar aplicaciones, lo que ocurre es que los retos son pocos ahora y las condiciones de trabajo no muy agradables en ocasiones. Cada día me encuentro soñando con viajar, recorrer las calles y los caminos del mundo, con una barba hasta la cintura y las greñas hasta los talones. En ocasiones me gustaría tomar un camino y no dejarlo hasta ver todas las maravillas que tras él se esconden o se me revienten los talones (lo que ocurra primero).

Esto es curioso, porque hasta hace algún tiempo no toleraba caminar grandes distancias. Prefería la comodidad del hogar o el aire acondicionado de la oficina.

Volviendo al tema del cuento, he tenido unas buenas ideas de como debo continuar con mi siguiente proyecto. Este es un un cuento un poco mayor, aunque no tan grande como una novela. Tiene cuatro episodios, al menos hasta donde he decidido. Es un poco diferente a lo que he escrito hasta ahora, aunque similar en el aspecto tétrico de las situaciones que en él se presentan. Me encantaría poder decir un poco más, pero luego se me sala y ya no continúo, por eso prefiero dejarlo en suspenso.

También tengo algunas ideas para otros cuentos cortos, por lo que seguiré publicando muy pronto.

Hoy me siento como hace dos años, cuando decidí escribir un cuento para un concurso y terminé caminando por las calles de Campeche a las 2 de la mañana, totalmente solo. Algún día contaré esa aventura, ya que fue muy importante para mi. Ojalá que pueda repetirla.

Pronto vengo con más noticias, hasta entonces.

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