Al inicio del otro viaje

Me despido de ti, si, de ti que me has dado tanto, y con un cruel desencanto me has quitado de más. Me vendaste los ojos y luego llevaste por pedregales y zarzales. De ti, que me haz golpeado tan fuerte que ya me has tirado todos los dientes. Me levantaste un día y me tiraste después. Me enseñaste a caminar para luego atormentarme en esta prisión sin paredes, cómoda, pero fría y solitaria, esperando la muerte.

Me despido de ti, y te agradezco, porque de no estar presente, sin mis penas y mis sufrimientos, no hubiese conocido la risa, ni amaría el canto, y no conocería el placer de nadar, bailar o correr. Sin tus desdichas no hubiese reconocido el amor cuando tocara a mi puerta, y le hubiese dado la espalda al placer cuando llegase ha mi cama y me susurrase al oído.

Me despido ti, y te digo que ahora, en este resquicio de aliento, quisiera alabarte y estrecharte en mis brazos. Porque, aunque fuiste corta, también fuiste dulce. Porque aunque fuiste lúgubre, también fuiste justa. Porque ahora que me encuentro al inicio de mi otro viaje, me llevo en la lengua este éxtasis de lo que fuiste tú, lo que hoy termina, mi vida.

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4 thoughts on “Al inicio del otro viaje

  1. He de envidiar la fuerza de aquel que así bien proclama la despedida y la cumple.

    Soy un ser quien le teme a las despedidas.

    Un saludo.
    Hasta luego.

    P.D.
    Gracias por la ayuda.

  2. Al final, cuando hay un final, nos damos cuenta que hemos crecido.
    Qué triste situación.
    Ánimo, es cuestión de serenidad y de ser positivo.

    Saluitos.

  3. Caballero mi mas sentido pésame, yo también me despido de ti, eh?

    Y tu que dijiste, otro mensaje de consolación eh?, quien te manda a escribir cosas tristes, je, je, =P.

    La verdad que te quedó hermosisimo, muy de tu estilo.

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